Tales of the city: por el gusto de ser y celebrar

Tales of the city: por el gusto de ser y celebrar

Este mes del orgullo estuvimos viendo en casa la recién estrenada miniserie de Netflix Tales of the city, diez capítulos que abordan la historia de un grupo de amigos de diversos orígenes, edades, identidades y preferencias que comparten vida en una casona centenaria en San Francisco. Inspirada en una novela por entregas de Armistead Maupin, la actual Tales of the city es la secuela de la adaptación televisiva de 1994 y muestra a sus personajes en la época actual (treinta años después).
Aunque la manera en que se plantea el desenlace honestamente no me fascina, la serie tiene muchas cosas que valen la pena y que pueden perfilarla desde ya como un clásico de la cultura LGBTTTQ. Estas son las 6 razones (como los colores de la bandera gay) por las que sí hay que verla:

  • Entretenida y actual. No se puede negar que la dirección y las actuaciones son buenas, que los personajes están bien definidos y que gracias a ello, las historias se van entrelazando bellamente. Los conflictos son variados y hay un especial énfasis en mostrar todo el abanico de las identidades y las problemáticas de la población LGBTTTQ, también hay equilibrio entre el melodrama y la comedia, a veces hasta con un toque de suspenso y documental.
  • Buena música y fotografía. Es algo agradable de ver y oír en todo momento. Las locaciones, las tomas, el vestuario y la música logran crear ambientes familiares, verosímiles y gratos. Como gran parte de las escenas son en bares, fiestas o performances, la música adquiere también un valor en sí: dirige nuestros afectos, nuestro deseo y ánimo junto con el de lxs personajes.
  • Glamour y jotería. Me encanta que se muestre el gueto gay en la calle de Castro, la vida nocturna en el bar “Body politic” en el que trabaja Shawna (Ellen Page) y las reuniones de las trabajadoras sexuales trans en Compton’s Cafeteria, que se vean las plumas drag, el sexo entre mujeres, los tips para pasar, el burlesque queer y muchas otras de las construcciones y performatividades LGBTTTQ.
  • Orgullo histórico. Tales of the city es una telenovela (o serie o como quieran) que se interesa por la lucha política de los LGBTTTQ por la libertad, el reconocimiento y la no discriminación y que se toma el tiempo de mostrarlo, también hace un interesante contraste entre la lucha y las formas de luchar de la vieja guardia y lxs jóvenes queer, sin poner a unxs por encima de otrxs ni denostar a nadie. Creo que es un acercamiento importante a esta lucha histórica que no ha terminado, pero se adapta a los tiempos.
  • Es una producción LGBTTTIQ. Escrita, producida, dirigida y actuada por personas de la diversidad sexual o muy cercanas a la causa, esta serie logra congregar a un grupo importante de profesionales LGBTTTQ y hacer una propuesta pensada para esta misma población. Siempre es importante, desde mi punto de vista, hacer esta alianza, esta fuerza, esta presencia y consumir productos hechos por y para nosotrxs.
  • San Francisco, San Francisco, San Francisco. Dejo para el final, el postre: el ambiente de San Francisco, sus puentes, librerías y tranvías, su mar, sus pendientes ilógicas que hacen doler las pantorrillas, sus discotecas extravagantes, sus huertos y cafetines, sus vetustas casonas victorianas pintadas en colores pastel aparecen hermosamente retratados en cada capítulo y nos traen nostalgias beat, hippies y actuales, porque San Francisco siempre será una de las capitales diversas del mundo.

Espero que esta reseña mía les haya logrado antojarlxs, que convoquen a sus amigxs en el Netflix más cercano (alguien seguro tiene), hagan palomitas y se sienten todxs juntxs a ver y comentar Tales of the city.